Según tengo entendido, el ser humano es el único (o de los pocos animales) que nacen a medio hacer. Todo lo que voy a comentar a continuación es rigurosamente incierto y no se ajusta en absoluto al método científico, pero es mi blog y con mi blog hago lo que quiero XD.

María me comentó una vez que el hecho de caminar erguidos hizo que las caderas se nos estrecharan de tal modo que los bebés han de salir antes de los cuerpos de sus entregadas madres. No sé si habéis visto alguna vez a un recién nacido. No sabe hacer la o con un canuto (tampoco tengo yo muy claro cómo hacer esto, la verdad) y mucho menos andar.

De pequeñines son adorables, con sus caritas… sus lloros, sus cacas y pises… y cuando empiezan a gatear y posteriormente a andar son una cosa adorable y peligrosa a partes iguales. No intentes razonar con un bebé, te ganará. Se reirá de ti e igual hasta repite todo lo que dices… no te rebajes a su nivel y cuando esté llegando a ese enchufe que tanto le llama la atención, apártalo, hazme caso, es lo mejor.

No puedes protegerlo de todo. Se caerá y se hará pupa. En el mejor de los casos, se le pasará con un beso y si la cosa ha sido peor, tocará ir al médico y pasar nervios, pero bueno, ¿a quién no le ha volado un par de dientes su hermana con la puerta de casa? En serio, ¿nadie más?

Como padre de Lorenzo, en estos casi dos años y medio de vida he aprendido unos truquitos y he adquirido una serie de bienes (no, no he pagado por un servicio de medición de riesgos como en los Simpson) y os traigo unas cuantas cosillas que nos están sirviendo para (por el momento) prevenir accidentes domésticos de bebés que por otro lado están cantados. Raro será que con mejor o peor suerte teniendo bebés en casa no pases por alguna de estos escenarios terroríficos…

Consejos básicos de seguridad doméstica para bebés

Antes de recomendar utensilios concretos, hay unas recomendaciones básicas que no siempre se tienen en cuenta:

  1. Anclar los muebles a la pared: esto es serio. Las típicas cómodas con cajones son susceptibles de ser escaladas por los más intrépidos. Ya sabes, abren un cajón, se suben, se vuelca… y el disgusto está servido. Ancla este tipo de muebles a la pared y solucionado.
  2. Las ventanas y puertas, mejor cerradas: a los críos se les suele ver venir. Cada uno tiene sus fijaciones y sus manías, pero no por ello dejan de sorprenderte con hazañas puntuales. Y si estas hazañas tienen que ver con pájaros, aviones, superhéroes etc. les puede dar por salir a darse un garbeo a la terraza, por asomarse más de la cuenta a una ventana… nosotros tenemos varias terrazas en casa y cuando cambiamos las ventanas hace unos años ya lo hicimos con vistas a esto e instalamos sistemas oscilobatientes para que entre fresquito sin que el bebé pueda salir. También instalamos cerrajas con llave aprovechando.
  3. Esos pies que no resbalen: Lorenzo va descalzo dentro de casa. Tanto en verano como en invierno la casa suele ser calurosa con nuestra magnífica y sobredimensionada calefacción central, de modo que preferimos que ande sin ningún tipo de calcetín, ya que como pudimos comprobar varias veces, resbalan que no veas cuando gira una esquina a toda velocidad en busca de una galleta. Y aunque llevar zapatos, sandalias, zapatillas de andar por casa… está muy bien, no entra mucho en sus planes. Así que suelo limpio y a explorar.
  4. Evitar objetos peligrosos al alcance del bebé: es de toda la vida, pero no está de más recordarlo. Productos de limpieza, pilas, herramientas… sabemos que estás siempre muy atento/a y no se te escapa una. ¡Hasta que ocurre! Así que mejor que si un día tienes un despiste, el bebé no llegue a ningún objeto peligroso.

Y una vez hemos pasado por los briconsejos básicos, entramos en materia con los:

Trucos para hacer segura una casa con bebé

Cantoneras de goma

Un básico. Va enrollada en varios metros, la cortas a la medida necesaria y la pegas con cinta de doble cara (en nuestro caso venía incluida). No es algo que tengamos por toda la casa, pero sí en sitios estratégicos. Por ejemplo, de vez en cuando (para que tenga más emoción), ponemos un tipi de tela en el salón. El lugar idóneo está al lado de un pilar, con su correspondiente esquina. Y no es la primera vez que Lorenzo jugando dentro, vuelca. Si juntas que no sabe hacia donde está volcando y que la esquina es dura como el adamantium, pusimos verticalmente unos 50cm a la altura de su cabeza y más abajo. También útil para alguna mesa y cantos muy aparentes.

Esquineras de goma

El segundo básico. Venía en kit junto con la cantonera y lo hemos usado aún más. Esquinas de mesa, esquina de escalera en casa de los abuelos (sobresale en el pasillo, es de piedra y a Lorenzo le da por hacer ahí sus 100 metros lisos. Por cierto, con un secador y aire caliente suelen quitarse bastante bien. Doy por hecho que colocadas en la pared es más que probable que tengamos que repasarla, pero preferimos el desconchón en la pared y no en la cara, ¡la verdad!

Os dejo un kit que compramos en Amazon y que viene muy completo. La vaca que veis es un protector para puertas. Se coloca sobre la parte superior de la puerta y evita que se cierre. De lo más útil también.

Kit cantoneras y esquineras

Protector de enchufes

El tercero de los básicos. Los encontraréis en Ikea, en cualquier droguería etc. ¡No perdáis la ficha que sirve para quitarlos o estaréis perdidos/as! A día de hoy muchos mecanismos llevan protección física y los agujeros son verdaderamente pequeños pero bueno, una preocupación menos.

Protectores enchufes bebé

Cierre de puerta con imán

A su altura lo justo y necesario. Nada que pueda hacerles daño, como  ya hemos dicho arriba. Estos cierres a nosotros nos han servido principalmente para que ya no intente abrir y cerrar puertas y casi seguramente acabar jorobando alguna apoyándose más de la cuenta. Es como esa historia que cuentan del elefantito que estaba atado a una cuerda de pequeñín y más adelante, ya de mayor, no se planteaba que podía romperla con su más que sobrada fuerza. Pues esto es igual. De bebé empezó explorando algunas puertas y al poner estos cierres invisible, dejó de poder abrirlas. Ahora podría (seguro que despegaba los cierres si lo intentara), pero no le da por ahí. ¡Punto para papá!

Cierre con imán para puertas

Alfombra acolchada para juegos

No es tanto un sistema de seguridad como una zona confortable en la que jugar, pero no está de más que los bebés cuando empiezan a sentarse tienden a vencerse con ese cabezón que esa cabecita suya tan preciosa. Y una buena zona acolchada en la que jugar es muy buena solución. Si es más bien ligera (las hay ligeras y muy bien amortiguadas), pisadla con algún mueble si os va bien, ya que cuando anden, dependiendo del material es fácil que se deslice bajo sus pies y se resbalen.

Alfombras bebé

Valla de pasillo

Nosotros no hemos necesitado en casa. Lo valoramos cuando Lorenzo comenzó a dormir en su cama, pero preferimos esperar para saber qué tipo de hijo teníamos: intrépido o precavido. Y es de los que nos llama por las mañanas para que vayamos a darle besicos al despertar, así que la valla quedó descartada. Eso sí, si vivís en una casa con escaleras, no dejéis de usarla si las tenéis accesibles, ya que las escaleras sí son ya un peligro serio.

Comprar vallas pasillo bebés

Y con esto acabo con mis consejos para prevenir accidentes de bebé en casa. Luego vendréis a decirme que vuestro bebé se ha estozolado de una forma para nada previsible… sííííí… así son, que le vamos a hacer. ¡Suerte de cualquier forma!

My bad

Y si tenéis algún truco o compra útil para los bebés, no dejéis de decirnos en comentarios, ¡gracias!