El confinamiento ha resultado duro a todos los niveles. A un nivel meramente particular, tanto mental como físicamente hemos podido apreciar sus secuelas. A mí en el terreno físico me ha sorprendido con unas buenas contracturas a nivel lumbar que me han hecho ver las estrellas en diferentes momentos.

 

Tanto fue así que comencé a buscar soluciones que no pasaran necesariamente por visitar al fisioterapeuta, no por evitarlo, evidentemente, puesto que es quien mejor va a solventar estos problemas, sino por anticiparme a algún periodo futuro de confinamiento más que podamos tener y en el que sea imposible salir de casa para este tipo de actividades.

La falta de ejercicio habitual durante el confinamiento y los cambios posturales (trabajamos en casa bastante y en otro tipo de sillas) junto con más horas de sofá, dejaron a mi espalda totalmente destrozada. Y la verdad es que nada más salir del confinamiento no me atrevía ni a cortarme el pelo (María hizo maravillas peluqueriles con Lorenzo y conmigo) y mucho menos a visitar al fisio.

Visitando a mis suegros tras el confinamiento, me descubrieron que tenían en casa un artefacto de lo más molón que habían rescatado ellos mismos durante aquellas largas jornadas de hogar forzado. Fue probarlo y… ¡maravilla! Se trata de un asiento y un respaldo que da masajes shiatsu, de la marca Homedics. No tenía ni idea de qué era esto, pero lo probé durante 15 minutos y… ¡maravilla!

Sillón masajes Homedics shiatsu

Así que decidí comprarlo y os vengo a contar…

Por qué recomiendo comprar este respaldo masajeador

  1. Este respaldo de masajes es efectivoEvidentemente, es lo más importante. No puedo recomendarlo más que como usuario y claro está, como una persona que no tiene problemas serios en la espalda o lesiones que deban ser tratadas por un profesional. Pero ha cubierto mis necesidades cotidianas en este período concreto. Sufro molestias lumbares y cervicales siempre en verano, cuando dejo la oficina y hago cosas fuera de lo común. Tan fuera de lo común como alguna excursión, turismo desatado o tirarme más de lo normal en el sofá viendo películas. Vamos, vacaciones. Y es que los hábitos se modifican y la espalda, tan acostumbrada al día a día de su silla de oficina, reacciona con bonitas contracturas musculares. Y con este respaldo se me alivian mucho. Uso el modo shiatsu con calor y en un par de días el alivio es más que considerable.
  2. El respaldo de masajes es económicoMe costó en Amazon 134 euros con el envío incluido por ser Prime. Mi suegro lo tiene desde hace unos 10 años y no le ha dado ningún problema. El que he comprado yo es una versión actualizada y por este precio creo que me soluciona muy bien la papeleta. Hay más y menos caros, pero recomiendo el mío en concreto por los motivos que abajo comento.
  3. Es cómodo y fácil de guardarNo es un sillón de masajes, sino un respaldo y un pequeño cojín que se apoya sobre un asiento que tengas en casa. Mi suegro lo tiene en un sillón muy cómodo y yo lo he colocado en la silla del despacho de casa. Tiene el respaldo alto y me resulta muy cómodo usarlo allí. Si has de guardarlo, puedes hacerlo por ejemplo colgado de una percha dentro de un armario.Es un punto a favor importante, porque a diferencia de los sillones de masaje, que son mucho más caros, si esto se rompe o quieres moverlo, podrás resolverlo tranquilamente y creo incluso que es más efectivo que un sillón, ya que a nivel de diseño no se molesta en esconder los bultos de las bolas que hay en el respaldo y esto hace que la presión en la espalda sea muy efectiva.

Encontraréis diferentes modelos de respaldos de masaje pero os recomiendo el mío porque:

  • Incorpora un mando (con cable) y diferentes modos, incluido calor mientras da el masaje que lo hacen muy completo.
  • Permite regular por zonas, parar en zonas concretas o hacer recorridos completos, ampliar o reducir la separación entre las bolas etc.
  • No abarca la zona del cuello. Aunque podría parecer un inconveniente, he leído muchas opiniones de gente a la que no le valen esos modelos porque han de ajustarse muy bien a la altura de quien lo usa. Y si no es así (lo cual es fácil), no es efectivo y son más caros.
  • Se para solo cuando lleva 15 minutos. No es recomendable abusar y es una buena medida. Es cierto que con apagar y encender del mando se soluciona, pero no es lo recomendable.

Mi respaldo de masaje: Homedics SGM1300

En este asiento lo que uso principalmente es el modo shiatsu con calor. Este modo simula como si te apretaran con los nudillos o las yemas de los dedos haciendo pequeños círculos a ambos lados de la columna (sin tocar ésta). Va bajando y subiendo y con el modo calor el alivio es inmediato para mis molestias.

Respaldo masajes Homedics SGM1300

Pesa muy poco y lo podrás mover con facilidad. Tiene además unas correas elásticas que permiten sujetarlo por detrás a tu asiento, pero si no las colocas tampoco es que vaya a moverse solo. No es algo que use a diario, pero al menos una vez a la semana sí y me proporciona muy buenas sensaciones y alivio.

Como he comentado anteriormente no encuentro que sea sustitutivo de la visita al masajista si la necesitáis, ya que no tiene nada que ver, pero viene a resolver estas molestias de espalda del día a día que en estos tiempos de menor actividad quizás sean más frecuentes.

¿Alguna experiencia con un asiento de masajes similar? ¿Algún fisio en la sala? Compartid experiencias y sabiduría abajo, en los comentarios 🙂