Cuando nos quedamos embarazadas por primera vez nos asaltan un montón de dudas. ¡Todo es tan nuevo y desconocido! Una de las primeras preguntas es acerca de si llevar el embarazo por lo público o por lo privado (cuando tenemos ambas opciones). Yo llevé el embarazo de mi primer hijo en paralelo por la Seguridad Social y el seguro privado. Por eso, recopilo aquí todas las diferencias y similitudes según mi propia experiencia.

Cuando me quedé embarazada de nuestro hijo Lorenzo, la primera duda que tuve fue: ¿llevo el embarazo por lo público o por lo privado? Tenía ambas opciones pero, a priori, no tenía demasiada información sobre cómo se lleva el embarazo en ninguna de las dos vías, por lo que me tocó informarme bien al principio.

Con toda la información que recibí, y sobretodo, mi experiencia a través de los meses de embarazo, el parto y el postparto, he preparado una comparativa entre seguir el embarazo por la sanidad pública o por la sanidad privada en España. Yo llevé mi embarazo en paralelo por las dos vías. Vaya por delante que, como siempre, lo que cuento en mis artículos está basado en mi experiencia personal. No es una opinión médica, sino que cuento las cosas tal como me resultaron a mí.

Llevar el embarazo por lo público o por lo privado

Las revisiones durante el embarazo

La principal diferencia que encontré entre llevar el embarazo por lo público o por lo privado fue en las revisiones. En la sanidad pública, las revisiones son principalmente con la matrona de tu centro de salud y una vez por trimestre te ves con el ginecólogo que te corresponde. En la sanidad privada, todas las revisiones son con el ginecólogo que escojas.

Llevando el embarazo por la Seguridad Social, sueles visitar a la matrona por primera vez al comienzo del embarazo, aproximadamente en la semana 8 ó 9 de gestación. Después vuelve a verte en las semanas 16, 24 y 34, aproximadamente. En estas visitas controla tu aumento de peso, tensión, estado de salud general y se suele escuchar el latido del bebé. En cuanto al ginecólogo, lo visitas entre las semanas 12 – 15, 25 – 27 y 32 – 35, para valorar los resultados de las pruebas realizadas en cada uno de los trimestres. La primera ecografía es en la semana 12 de embarazo.

Llevando el embarazo por la sanidad privada, sueles visitar al ginecólogo por primera vez en la semana 6 del embarazo. En esta visita confirma el embarazo y la correcta implantación mediante una ecografía. A menudo puede verse ya el latido del corazón del embrión. La siguiente visita es en la semana 8, para comprobar que todo sigue correctamente (son las semanas con mayor riesgo de aborto). Posteriormente vas acudiendo a revisiones con él o ella una vez por mes, aproximadamente. En estas visitas también realizan una ecografía, y controlan tu peso y tu tensión. Al final del embarazo estas visitas se vuelven semanales, para comprobar los resultados de los monitores y analizar la cercanía del parto.

Ecografías durante el embarazo por lo público o por lo privado

Diferencias respecto a las revisiones  llevando el embarazo por lo público o por lo privado

Así pues, la principal diferencia entre llevar el embarazo por lo público o por lo privado está en quién te ve en las revisiones y el número de ecografías y revisiones con el ginecólogo.

En mi opinión, un embarazo normal puede ser perfectamente llevado solo con las revisiones de la Seguridad Social. Pero, en mi caso, agradecí muchísimo tener más revisiones con el ginecólogo el seguro privado. El motivo: el embarazo de Lorenzo vino solo 6 semanas después de mi primer aborto espontáneo. Por tanto, pasé un embarazo con muchos miedos, especialmente durante el primer trimestre.

El hecho de estar mucho más controlada, tener más ecografías en el primer trimestre y visitar más a menudo al ginecólogo me supuso mucha tranquilidad. Las ecografías eran para mí metas volantes con mucho miedo entre medio, por lo que tener una al mes (o cada 15 días al principio) fue una de las mayores ventajas que encontré en llevar el embarazo por lo privado.

Las principales pruebas del embarazo

Las pruebas principales que se realizan durante el embarazo son las mismas si llevas el seguimiento por la Seguridad Social o bien lo llevas por la sanidad privada:

  • Ecografías del primer, segundo y tercer trimestre.
  • Análisis de sangre y orina en cada uno de los trimestres.
  • Triple screening en la semana 12 de embarazo.
  • Test de O´Sullivan.
  • Prueba de estreptococo.
  • Vacuna de la tosferina y del Rh negativo (si procede).
  • Monitores.

Estas pruebas te las realizarán tanto si llevas tu embarazo por lo público como por lo privado, por lo que aquí no encontrarás ninguna diferencia. En todo caso, si estás llevando el embarazo en paralelo por ambas vías, sólo deberás realizarlas una vez, ya que no tiene sentido realizar estas pruebas por duplicado.

La única diferencia en cuanto a las pruebas la encontré en los monitores o correas. En esta prueba monitorizan al bebé durante unos 30 minutos para comprobar su vitalidad, oxigenación, si hay contracciones y cómo responde ante ellas. Suele practicarla una matrona y posteriormente el ginecólogo revisa los resultados.

El protocolo va cambiando, pero cuando me tocó a mí era diferente en la sanidad pública y en la sanidad privada. En la Seguridad Social los realizan cuando sales de cuentas, a partir de la semana 40. En la sanidad privada, comienzan a realizar esta prueba en la semana 37, y la repiten una vez por semana hasta el parto.

Las clases de preparación al parto

Los dos sistemas sanitarios ofrecen clases de preparación al parto. En mi caso, como primeriza preocupada, realicé los dos cursos, el del Centro de Salud y el del seguro privado. Encontré diferencias entre ellos y ambos me sirvieron, pero creo que en este caso depende más del profesional que imparte las clases que de llevar el embarazo por lo público como por lo privado.

Las clases de preparación al parto de la Seguridad Social tenían lugar en el Centro de Salud y las impartía la misma matrona que te veía en las revisiones. En ellas hacíamos una primera parte de teoría, con temas como los pródromos del parto, el proceso del parto, la lactancia, los primeros cuidados del bebé, el postparto… En la segunda parte hacíamos un poco de ejercicio, normalmente sobre una pelota de Pilates y aprendíamos a darnos masajes para el día del parto. A partir de la semana 37 ensayábamos los pujos.

Clases de preparación al parto

Las clases de preparación al parto del seguro privado a las que acudí estaban enfocadas solo en la parte teórica. Tratamos los mismos temas que en las de la Seguridad Social, y algún otro tema más práctico, como el papeleo que hay que hacer cuando nace el bebé o compras necesarias o absurdas para el recién nacido. La persona que las impartía, Ana Peruga, tiene una forma de transmitir que hace que el mensaje te cale bien, y las clases me resultaban muy, muy divertidas. ¡Hasta llorar de la risa! En las últimas semanas, ensayamos también los pujos.

Aprendí cosas diferentes en ambas, por lo que creo que fue un acierto hacerlas por partida doble. Eso sí, ante un segundo embarazo creo que repetiría sólo una de ellas, posiblemente las de Ana.

El parto: ¿hospital público u hospital privado?

Personalmente, estuve hasta el último momento pensando en qué hospital daría a luz. Si en el que me correspondía de la Seguridad Social, o en el que atiende mi ginecólogo del seguro privado. Ambos son buenos hospitales con buenos medios y buenos profesionales, por lo que finalmente me decanté por la segunda opción. Mi experiencia tanto en el parto como en los dos días de hospitalización fue estupenda y guardo muy buen recuerdo.

Sin embargo, al no tener experiencia dando a luz en un hospital público y estar este post enfocado en la comparativa entre llevar el embarazo por lo público o por lo privado, no puedo entrar en comparaciones en este punto.w

Parto en hospital

Las revisiones durante el postparto

Quizá en este punto fue en el que más diferencia noté entre la forma de proceder en la sanidad pública y en la privada.

En la Seguridad Social, las visitas postparto son con la matrona que te ha llevado el seguimiento durante el embarazo. Creo recordar que te veía por primera vez a la semana del parto, después a los 15 días y al mes. Hacía una revisión de la evolución de los puntos (en caso de tenerlos) y conversábamos un poco sobre cómo me encontraba y cómo estaba yendo la lactancia.

En el postparto por lo privado, tanto el ginecólogo como la matrona me revisaron los dos días de hospitalización. La primera cita con el gine también fue a la semana de dar a luz y después las fui teniendo cada semana el primer mes y quincenal hasta los dos meses, cuando ya me dio el alta.

La principal diferencia que encontré fue que en la primera revisión postparto el ginecólogo te hace una ecografía, por lo que se puede comprobar si está todo correcto y no queda, por ejemplo, algún trozo de placenta que pueda provocar una infección (conozco dos mujeres a las que les pasó poco después de dar a luz yo). También me mandó análisis de sangre en la primera revisión, con los que pudimos ver (y tratar) mi anemia de caballo desde muy pronto.

¿Recomiendo llevar el embarazo en paralelo por los dos sistemas?

Si tienes el tiempo y las ganas para acudir a las revisiones tanto con la matrona del Centro de Salud como con un ginecólogo privado, ¿por qué no? De esta manera, tendrás las ventajas tanto de llevar el embarazo por lo público como por lo privado.

Por una parte, está bien conocer cómo funcionan los protocolos en la sanidad pública para el embarazo y el parto, para decidir si quieres dar a luz ahí. Además, está bien establecer cierta relación con la matrona ya es un buen profesional que tener a mano de cara al postparto o la lactancia.

Por otra parte, llevar el embarazo con un ginecólogo privado te aportará un seguimiento más cercano, con revisiones más frecuentes que te darán tranquilidad y confianza.

Eso sí, como he comentado anteriormente, las pruebas y ecografías principales no es necesario hacerlas por duplicado.

Seguimiento del embarazo en paralelo público y privado

En conclusión

Creo que un embarazo normal se puede llevar perfectamente tanto por la Seguridad Social como por la sanidad privada, e incluso en paralelo, como hice yo.

Las pruebas y revisiones que se hacen en uno u otro sitio no distan demasiado, y las pruebas principales las encuentras por igual en ambos sistemas de salud. En mi opinión y, como ocurre casi siempre, creo que depende más de los profesionales y centros con los que te encuentres en cada momento que del sistema sanitario en sí que escojas.

Según mi experiencia y, desde mi situación personal de estar embarazada tras dos abortos espontáneos, llevar el embarazo por el sistema privado sí que me dio un plus de tranquilidad. Las revisiones y ecografías mensuales con el ginecólogo me daban mucha seguridad y me hicieron llevarlo mucho mejor, controlando más mis miedos.

Creo que el trato cercano con el ginecólogo/a y tenerlo a mano para cualquier consulta también es un punto a favor. Conocer, incluso elegir, a los profesionales que te atenderán en el parto también me parece una gran ventaja.

Y tú, ¿has llevado el embarazo por lo público o por lo privado? ¿Qué ventajas y desventajas viste a tu elección?