Desde que nos convertimos en padres, las casas rurales con niños se han convertido en nuestra primera opción para ir de vacaciones. La comodidad, la tranquilidad y el contacto con la naturaleza son algunas de las ventajas que les encontramos. En este artículo te cuento por qué las casas rurales se han convertido en nuestro destino favorito para viajar en familia.

Antes de ser padres, cualquier alojamiento nos parecía bueno para ir de vacaciones. Albergues, hoteles, casas rurales, campings, trenes e incluso jaimas en medio del desierto han sido lugares en los que hemos dormido los últimos años. Sin embargo, al comenzar a viajar con nuestros hijos, nos volvimos un poco más exigentes.

Y es que viajar con niños pequeños nos ha cambiado las prioridades. Antes de ellos, todo nos valía para descubrir un nuevo lugar. Pero ahora, además de conocer nuevos destinos, también buscamos estar cómodos con los peques, descansar (en la medida de lo posible) y encontrar planes que sean divertidos para nuestros hijos. La mejor opción para cubrir todas estas necesidades la hemos encontrado en las casas rurales.

Las ventajas de viajar con niños a una casa rural

La comodidad de sentirse como en casa

Para mí, una de las principales ventajas de una casa rural frente a un hotel es el espacio. Disponer de cocina, comedor y salón me parece comodísimo cuando se viaja con niños. Da mucha flexibilidad en cuanto a organizar los horarios y las comidas. Ya no hay que atarse al horario del desayuno de los hoteles o buscar siempre restaurante para comer o cenar. Con los peques me parece muy práctico poder hacer las cenas en casa, además de resultar más económico.

Por otra parte, tener una sala de estar o salón permite estar ratos en casa descansando, sin que a los niños se les caigan las paredes del hotel encima. Lo mismo en caso de días de lluvia, es más fácil organizar un plan casero para entretener a los peques.

Quizá para un fin de semana se aprecia menos, pero cuando se trata de vacaciones más largas, como Semana Santa o verano, tener estas comodidades se nota muchísimo. Por eso ahora las casas rurales siempre son nuestra primera opción para viajar.

De hecho, este verano estamos barajando veranear en la Costa Brava y ya estoy rebuscando entre las mejores casas rurales de Cataluña el que será nuestro alojamiento este año. Creo que es una de las Comunidades Autónomas que mejor preparadas están para el turismo rural, como hemos comprobado ya en varias ocasiones.

Casas rurales cómodas para niños

El contacto con la naturaleza tan necesario para los niños

Muchas casas rurales cuentan también con terraza o jardín, tan atractivo para los que vivimos en la ciudad. En un jardín, los niños pueden correr, explorar y jugar a su antojo. Además, las casas rurales suelen estar situadas en pueblos o zonas más amables para los niños, en las que podemos pasear, jugar o salir en bicicleta sin peligros.

Adultos y niños necesitamos el contacto con la naturaleza y alojarnos en una casa rural nos permite tener este contacto durante las vacaciones. En un destino rural podemos respirar aire puro durante unos días, conocer la flora y la fauna local, descubrir nuevas rutas… Hay casas rurales que incluso cuentan con un pequeño huerto o granja para que los más peques aprendan del mundo rural.

En la naturaleza también se pueden encontrar numerosas actividades para hacer con niños. Desde las rutas de senderismo, de menor o mayor dificultad, a otras aventuras, como lanzarse por una tirolina, recorrer una vía ferrata o aprender a practicar rafting. También se puede disfrutar de un paseo a caballo, de un baño en una poza de un río… Las posibilidades son infinitas y las hay para todas las edades.

Casa rural con huerto para niños

Un alojamiento ideal para vacaciones en grupo

A nosotros nos gusta mucho viajar en familia, y a menudo nuestras vacaciones incluyen también a nuestros padres. Por otra parte, tenemos amigos distribuidos por distintas ciudades, con los que de vez en cuando organizamos encuentros para pasar el fin de semana juntos.

Para estos casos, las casas rurales me parecen la opción perfecta. Las hay con mucha capacidad de camas y habitaciones y nos permiten alojarnos todos en un mismo lugar y pasar juntos todo el fin de semana. Los niños disfrutan jugando juntos, los adultos nos ponemos al día de nuestras cosas, podemos organizar las comidas o cenas en la misma casa… y todo esto, cuando son amigos a los que solo ves una vez al año, es lo que más se valora.

En esos fines de semana, incluso el clima pasa a un segundo plano. Lo importante es estar juntos, y un lugar tan acogedor como una casa rural me parece la opción ideal. Por eso también creo que las casas rurales son perfectas para viajar en cualquier momento del año. Ya sea al abrigo de una chimenea o dándose un baño en una piscina, ¡el disfrute está asegurado!

¿Y tú, sueles alojarte en casas rurales? ¿Hay algún destino que me recomiendes especialmente? ¡Cuéntame en los comentarios!