La zona de Benasque está repleta de excursiones de todo tipo de dificultades. Unas de las que más nos gustan, son las rutas para ver ibones. Cada uno es diferente, así como los senderos que llegan hasta ellos. Y, a menudo, ofrecen vistas espectaculares del Pirineo aragonés. En este post iremos recopilando los ibones del valle de Benasque que no debes perderte si visitas esta zona.

Si alguna vez has visto nuestro perfil de Instagram, posiblemente ya sabrás que somos asiduos al valle de Benasque. Llevamos más de 20 años visitándolo, en cualquier época del año. Sin embargo, todavía lo estamos descubriendo. Este verano, por ejemplo, hemos descubierto tres ibones del valle de Benasque que todavía no conocíamos.

La vida son etapas y, conforme vamos evolucionando, también van siendo distintas las actividades que hacemos al visitar el valle de Benasque. Desde que somos padres, lo estamos viendo con ojos de niño, tal como conté hace unas semanas en este post sobre qué hacer en el valle de Benasque con niños pequeños.

BENASQUE CON NIÑOS PEQUEÑOS

Pero de vez en cuando, también podemos escaparnos sin niño a hacer alguna ruta un poco más complicada. Este verano aprovechamos para visitar tres ibones: el de Escarpinosa, el de Gorgutes y el de Remuñé. Inauguro este artículo hablando de estos tres, sin embargo, lo iré ampliando conforme vayamos “conquistando” nuevos ibones.

Los ibones del valle de Benasque más espectaculares

Vaya por delante que, aunque este post está en la categoría “viajar con niños”, no creo que las excursiones a estos ibones sean aptas para niños de todas las edades. Nuestro hijo es muy pequeño para hacerlas caminando y tampoco nos atrevemos a llevarlo en nuestra mochila Manduca o en otra de las llamadas popularmente “comerramas”. Hay muchos trozos de los recorridos que son de piedras, hay que saltar e incluso algunas se mueven, por lo que los considero peligrosos para ir con niños pequeños. Dependerá de cada crío y lo acostumbrado que esté a caminar, pero creo que podrán hacer estas excursiones a partir de los 10 años.

Pedregal ibón de Remuñé

Por otra parte, nosotros no somos montañeros súper experimentados, aunque sí estamos acostumbrados a andar bastante por el monte (a pesar de que desde que somos padres hemos perdido fuelle). Por esto, las excursiones que ponemos por aquí nunca tendrán una dificultad muy, muy elevada. Pero alcanzar un ibon siempre implica subir, por lo que todas las excursiones que llevan a ellos suelen ser durillas. Aunque entre todas las rutas para visitar los ibones del valle de Benasque, las hay de dificultades muy diversas.

El ibón de Escarpinosa

El de Escarpinosa es uno de los ibones del valle de Benasque más populares. También es posiblemente el ibón más accesible de la zona. Aunque, como os decía en el párrafo anterior, ¡ningún ibón es fácil de ver!

Tanto el ibón como su entorno son espectaculares. Es uno de los lugares más bonitos del valle, y también de los más visitados. Son dos ibones “gemelos”, uno con agua azul y el otro con agua verde. Están situados a los pies de la montaña conocida como la Aguja de Perramo.

Ibones del valle de Benasque: ibón de Escarpinosa

La ruta parte del aparcamiento del valle de Estós. El primer tramo es común a otras excursiones de este valle, como la de la cabaña del Turmo y el refugio de Estós o la del ibón de Batisielles.

Tiene tres tramos bastante diferenciados: El primer tramo es una pista que asciende lentamente, paralela al río Estós. El segundo tramo, una vez pasada la cabaña de Santa Ana y la fuente de Coronas, es un fuerte ascenso a través de un bosque de pinos y hayas. Este bosque termina al llegar al ibonet de Batisielles. En este punto la ruta se divide en dos: la que lleva al ibón del mismo nombre y la que conduce al ibón de Escarpinosa. Tras el ibonet comienza el tercer tramo, también de subida que, entre arroyos y una cascada, lleva hasta el ibón de Escarpinosa.

Bosque en el valle de Estós hasta el ibón de Escarpinosa

Una vez en el primer ibón, puede rodearse por su derecha para llegar al segundo ibón. Los alrededores tienen bastantes zonas en las que sentarse a descansar, comer, mojarse los pies en el agua y, para los más atrevidos, darse un chapuzón en el agua helada.

Nosotros hicimos la ruta en pleno agosto y no pasamos demasiado calor, había bastantes sombras durante todo el recorrido. Años atrás habíamos intentado hacerla en primavera (Semana Santa), sin embargo en el tramo de subida por el bosque nos encontramos con nieve y tuvimos que darnos la vuelta. Creo que en otoño estará precioso (como todo el valle), por lo que también es una buena época para visitarlo.

  • Duración (idea y vuelta): 5 horas.
  • Distancia: 14 km.
  • Desnivel: 750 m.
  • Dificultad: Media
  • Bien señalizada: Sí
  • Sombra: Bastante.

El ibón de Gorgutes y el puerto de la Glera

El principal atractivo del ibón de Gorgutes son las espectaculares vistas que ofrece sobre el macizo de la Maladeta y el glaciar del Aneto. Además, una vez alcanzado el ibón, se puede llegar hasta el puerto de la Glera en unos 10 minutos más de sendero. Este puerto es frontera entre España y Francia, por lo que permite obtener una vista de los valles franceses.  Por estos motivos es una de las excursiones a los ibones del valle de Benasque más completas.

Ibón de Gorgutes: Vistas del Aneto

Esta excursión parte del final de la carretera que une Benasque con Llanos del Hospital. No hay que desviarse hacia Llanos sino continuar la carretera hasta el lugar donde se acaba. El sendero comienza subiendo desde el primer momento, a través de un bosque de pinos. Una vez se acaba este bosque, la excursión discurre a través de praderas con muy pocos árboles.

Tras un rato ascendiendo, se cruza el barranco de Gorgutes por un puente de madera. A partir de aquí la pendiente es más suave, si bien es de ascenso en todo momento. El terreno no es muy complicado; principalmente es sendero. Aproximadamente una hora después, se llega al ibón. Rodeándolo por su derecha se puede continuar hasta alcanzar el puerto de la Glera. En los alrededores del ibón también hay muchas zonas donde descansar y parar a comer.

Solana en la ruta del ibón de Gorgutes

Si bien la excursión y sus vistas nos gustaron mucho, nos resultó más dura que la del ibón de Escarpinosa. Principalmente por un motivo: la falta de sombra. La hicimos en el mes de agosto y madrugando bastante, pero aún así el calor se hizo un poco duro. Por esto, recomiendo hacerla durante el otoño.

  • Duración (idea y vuelta): 4 horas.
  • Distancia: 6 km.
  • Desnivel: 520 m. (ibón) – 560 m. (puerto)
  • Dificultad: Media
  • Bien señalizada: Sí
  • Sombra: Poca.

Los ibones de Remuñé

La ruta hasta los ibones de Remuñé es más abrupta que las anteriores, lo que la hace más complicada, especialmente en su último tramo, debido a las piedras. Sin embargo, las vistas durante todo el recorrido son muy, muy bonitas. Las montañas que lo rodean también son más abruptas, ofreciendo un paisaje diferente a las otras rutas de ibones del valle de Benasque.

La excursión a los ibones de Remuñé comienza también en la carretera de Benasque a Llanos, un poco antes que la excursión a Gorgutes (está bien señalizado).

Tiene un primer tramo, corto, a través de un bosque. Es muy bonito e ideal para parar a comer al volver si quieres sombra y estar ya cerca del aparcamiento. Tras este, hay un tramo de ascenso suave a través de la Ball de Remuñé. El camino es paralelo al barranco. A medida que la ruta asciende y entra en el valle, el paisaje y el sendero van llenándose de piedras.

Ruta circular al ibón de Remuñé

El último tramo es una ruta circular, en la que rodeas un peñón que sorprende en todo momento por su escala. El punto en el que comienza este tramo circular es un puente de madera, y está bien señalizado. Por un lado resulta bastante más sencillo que por el otro, ya que es una zona de muchas piedras. Pero, aunque se hace más complicada, personalmente me resultó impresionante caminar entre piedras de tal tamaño. Una vez arriba pueden contemplarse los dos ibones de Remuñé (el ibón alto y el ibón bajo).

Hay que tener cuidado con la señalización en el momento de llegar a los ibonets. Nosotros no la supimos ver bien y pasamos media hora perdidos entre las piedras hasta que logramos ver que nos habíamos pasado de largo y encontrar el buen camino. Hay una flecha que indica hacia la izquierda pero después dejan de verse las señales.

Ibones del valle de Benasque: ibón de Remuñé

Esta excursión la hicimos también en agosto, pero en un día nublado, por lo que el sol no fue un problema (aunque no quitamos ojo al cielo por si apuntaba a tormenta y teníamos que darnos la vuelta…) Pero, del mismo modo que en la ruta del ibón de Gorgutes, las sombras escasean.

  • Duración (idea y vuelta): 5 horas.
  • Distancia: 8 km.
  • Desnivel: 500 m.
  • Dificultad: Media – Alta.
  • Bien señalizada: El primer tramo sí, el segundo no.
  • Sombra: Poca.

Ahora que le hemos cogido el punto a esto de visitar ibones, continuaremos ampliando el post conforme hagamos nuevas rutas.

¿Cuáles son los ibones del valle de Benasque que más nos recomiendas?