Uno de los viajes más divertidos que se pueden hacer en invierno es ir a la nieve con un bebé o con niños pequeños. Para ellos resulta una experiencia nueva y sorprendente, en la que entrarán en juego varios de sus sentidos. Sin embargo, ir a la montaña siempre requiere de cierta precaución. Y para visitarla en invierno con un bebé, hay que tener una serie de consideraciones para que la excursión sea todo un éxito y no haya contratiempos.

Como he contado en algún otro post, nosotros solemos viajar con frecuencia al valle de Benasque, tanto en verano como en invierno. Por ello, solemos ir a “tocar la nieve” con niños a la zona de la cafetería del Ampriu de la estación de esquí de Cerler. La primera vez que llevamos a Lorenzo a la nieve tenía 10 meses y volvió a repetir un año después. Después ha vuelto más veces… pero ya no lo considero bebé. Con la experiencia de estas escapadas y lo que me he ido informando, escribo este post que espero te sea de gran ayuda para disfrutar de un día estupendo en la nieve.

Qué tener en cuenta para ir a la nieve con un bebé

Escoger el mejor lugar

Para escoger el lugar de la nieve más adecuado al que acudir con un bebé hay que tener una serie de consideraciones. La primera, es que se trate de un lugar fácilmente accesible, en coche o caminando. Para llegar hasta el lugar donde vayáis a parar a disfrutar de la nieve, puede serte de gran utilidad la mochila portabebés. Para mí es un imprescindible para llegar del aparcamiento a la explanada de nieve. Pero es conveniente no tener que andar demasiado para evitar caídas y, sobretodo, que exista un camino despejado de hielo.

En segundo lugar, es importante tener en cuenta la altitud. En función de la edad del bebé se recomienda que suban como máximo hasta una altura u otra. Las recomendaciones cambian de vez en cuando, por lo que lo mejor será que lo consultes con tu pediatra antes de hacer el viaje o ante cualquier duda.

Para ir a la nieve con un bebé de la forma más cómoda posible también te recomiendo que escojas, si es posible, una zona que tenga cerca algún espacio de descanso y para entrar en calor. Y si tiene baños en los que poder cambiar al bebé, ¡mejor que mejor! Para esto, las bases de las estaciones de esquí son una buena opción. Además, muchas tienen preparada alguna zona para que los niños un poquito más mayores se puedan tirar con sus trineos. Otra opción buena es escoger algún pueblo que suela estar cubierto por la nieve… aunque en nuestro país es un tanto complicado.

Mochila portabebés para ir a la nieve¿Cuál es la mejor edad para llevarlo a la nieve?

La edad más adecuada para ir a la nieve con un bebé, dependerá un poco de cada niño. Si el bebé tiene menos de 6 meses, es bastante probable que no se entere de nada y sea más conveniente retrasar el viaje. La radiación solar, el frío o la altura no son lo más adecuado para menores de esta edad, por lo que pierde el sentido si no lo van a disfrutar. A veces tenemos nosotros más ganas que ellos de hacer planes… pero en este caso, creo que es importante pensar antes en el bebé.

Según mi experiencia, cuando se acercan al año es cuando empiezan a ser un poquito más conscientes de la visita a la nieve. Y alrededor de los dos años, mejor que mejor. Igualmente, debemos ir preparados para todo, ya que es posible que la primera vez no le haga demasiada gracia la experiencia.

Más adelante, en su infancia y niñez, seguro que disfrutan mucho de las escapadas a la nieve… ¡pero esto ya daría para otro post!

Mejor edad para ir a la nieve con un bebé

Escoger el momento más adecuado para ir a la nieve con un bebé

Es importante elegir un día que no sea demasiado frío. A veces planeamos los viajes con tiempo y esto no resulta tan sencillo. Por esto, yo optaría por organizarlo al principio de la primavera, cuando todavía queda nieve pero es más fácil acertar con el buen tiempo.

En cuanto al clima, es recomendable evitar que llueva, nieve o haga viento, para que la ropa del bebé no le cale. Pero a parte de esto, no es necesario que haga un día de solazo para ir a la nieve con un bebé. De hecho, quizá es preferible un día nublado, para evitar el exceso de sol que pueda quemar su piel o dañarle la vista.

En cuanto a las horas para ir a la nieve, recomendaría subir en las horas centrales del día, aproximadamente entre las 11 y las 15h, por ser las horas de más calor. No hay que permanecer en la nieve todas esas horas, por supuesto. El bebé probablemente se canse pronto, por lo que con un ratito bastará. Además, él no se mueve tanto como los adultos, por lo que puede tener frío antes que nosotros.

Cómo vestir al bebé para ir a la nieve

La ropa que pongamos al bebé para ir de excursión a la nieve es uno de los temas más importantes a tener en cuenta. Debe ir suficientemente abrigado para no pasar frío, pero no tan abrigado que sude y pueda ponerse malo. Para ello, la ropa térmica transpirable será imprescindible.

Podemos optar por un pantalón impermeable con abrigo o bien por un mono completo. En tiendas en las que venden ropa económica para ir a esquiar, es fácil encontrar ropa para los bebés a un precio decente.

Aunque a priori el mono completo parece más cómodo, yo he probado ambas opciones y tengo que decir que prefiero el conjunto separado de pantalones + abrigo. En primer lugar, porque el mono resulta incómodo para el bebé cuando se trata de entrar en interiores (como en una cafetería o en el coche), ya que no se le puede quitar como un abrigo. El año que le compramos mono de nieve a Lorenzo, teníamos que llevar una ropa de recambio y cambiarlo totalmente antes de ponerlo en la sillita del coche. Y a la cafetería de la estación directamente no entramos.

Por otra parte, el mono también resulta más incómodo para cambiarle el pañal, si bien hay algunos que cuentan con apertura en la entrepierna para permitirlo. La ventaja del mono es que hace más difícil que le entre nieve o frío por la zona de los riñones, pero creo que esto puede solucionarse con la largura del abrigo y la ropa que lleve debajo.

Como vestir al bebe para ir a la nieve

Además, será importante que la ropa que lleve sea tanto impermeable como cortavientos. Que el abrigo o mono lleve capucha también puede resultarnos útil si en algún momento hace más frío. Las botas también deben ser impermeables y es importante que no le aprieten para que no se le queden los pies fríos. Las polainas para evitar que entre la nieve en la bota pueden ser un buen recurso.

Otras prendas de abrigo imprescindibles para ir a la nieve con un bebé son las manoplas, una braga de cuello y gorro que le tape las orejas o pasamontañas.

Otros consejos útiles para ir a la nieve con un bebé

Si el bebé se lanza a jugar con la nieve, es posible que termine mojándose. Por esto, es importante llevar ropa de recambio. Yo llevaría repuesto de todo, incluyendo de los guantes, el calzado y los calcetines. Como lo más probable es que le cambiemos cuando ya no vaya a estar más en la nieve, no será necesario que todas estas prendas de recambio sean especiales para la nieve.

La protección solar también es de gran importancia. Aunque estuviera nublado, la nieve refleja mucho la radiación solar y es fácil quemarte sin darte cuenta. Por ello debemos proteger bien la piel del bebé que quede expuesta. En menores de 6 meses no está recomendada ningún tipo de crema solar, por lo que, como indicaba antes, es mejor esperar a llevarlos a que sean un poquito más mayores. A partir de los 6 meses y hasta los 3 años se recomiendan las cremas solares que hacen de filtro físico. Del mismo modo, debemos proteger sus ojos con gafas de sol adecuadas para su edad.

Por otra parte, como he comentado, la mochila portabebés (Manduca en nuestro caso) me resulta muy práctica para ir a la nieve con mi hijo. Permite acceder con él más fácilmente a los sitios, y además sirve para darle calor. Hay que tener precaución con el hielo o con las posibles caídas, por lo que llevar unos bastones de caminar o esquiar también puede resultar de gran ayuda.

Aunque el bebé sea pequeño para ir en trineo, si tenéis alguno o queréis comprarlo para cuando sea más mayor, os puede ser de utilidad para sentarlo un ratito en la nieve. Si no, puede serviros un plástico grande, para que sea impermeable. De todos modos, por el frío, es recomendable que no esté sentado durante mucho tiempo.

Consejos para ir a la nieve con un bebé: trineo y manduca

Checklist: Imprescindibles para pasar un día en la nieve con un bebé

  • Pantalón o mono impermeable
  • Abrigo cortavientos
  • Body o camiseta interior térmica
  • Ropa de abrigo
  • Calcetines de lana
  • Botas impermeables
  • Gorro o pasamontañas
  • Braga de cuello
  • Manoplas
  • Ropa de recambio
  • Pañales y toallitas
  • Cambiador portátil
  • Gafas de sol (mejor con gomas)
  • Crema solar
  • Comida y bebida para el bebé (o tener previsto cómo darle el pecho si es lactante)
  • Mochila portabebés
  • Trineo o asiento

Espero que te sirvan de gran ayuda estos consejos para ir a la nieve con un bebé y, sobretodo, que paséis un día estupendo en la montaña. ¡Disfrutad mucho de su primera vez!

¿Añadirías alguna recomendación más? ¡Puedes contármelo en los comentarios!